El flujo vaginal es una parte normal de la salud femenina y cumple funciones vitales como limpiar, hidratar y proteger contra infecciones. Sin embargo, en diferentes etapas de la vida, muchas mujeres notan cambios en su salud y secreciones vaginales, lo que genera manchas nuevas o más evidentes en la ropa interior. Estos cambios suelen ser normales, pero a veces pueden señalar problemas de salud. Aquí te explicamos por qué ocurren estas manchas, cómo cambian con la menopausia y formas de mantener tu comodidad priorizando tu salud vaginal.
¿Por qué aparecen manchas en la ropa interior?
La mayoría de las secreciones vaginales son una mezcla saludable de fluidos, como el moco cervical y células muertas del revestimiento vaginal. El flujo cambia a menudo a lo largo del ciclo menstrual en color, olor y consistencia debido a las hormonas. La oxidación —cuando el fluido se expone al aire— puede volverlo amarillento o amarronado, lo que suele verse como manchas en la prenda.
El sudor, los restos de sangre menstrual e incluso pequeñas trazas de orina también pueden contribuir a las manchas en la ropa interior. Aunque la mayoría de las manchas son normales, notar cambios en el color, la textura o el olor de las secreciones es común durante la menopausia y puede indicar cambios en la salud vaginal.
Cómo afecta la menopausia a la secreción vaginal
Durante la menopausia, generalmente entre los 45 y 55 años, los niveles de estrógeno disminuyen significativamente, lo que conlleva varios cambios. Un nivel bajo de estrógeno puede provocar sequedad vaginal, aumento del pH y un revestimiento vaginal más delgado. Algunos cambios específicos incluyen:
- Sequedad vaginal: Menos estrógeno significa menos lubricación natural, lo que puede causar irritación y, en ocasiones, un ligero sangrado o manchas tras la actividad física o el sexo, resultando en manchas rosadas o marrones.
- Desequilibrio del pH: El estrógeno ayuda a mantener un pH ácido en la vagina, lo cual favorece a las bacterias beneficiosas. Sin él, el pH se vuelve más alcalino, aumentando el riesgo de infección y cambiando el color o la textura del flujo.
- Atrofia vaginal: El tejido vaginal pierde grosor y elasticidad. Al volverse más frágil, es común que aparezcan pequeñas fisuras o abrasiones que causan un ligero manchado (spotting).
Tipos de manchas y sus posibles significados
Identificar el tipo de mancha puede darte más claridad:
- Manchas amarillentas: Causadas por la oxidación normal de la secreción, más comunes con la sequedad vaginal.
- Manchas rosadas o marrones: Sangrado leve debido a la sequedad o a pequeñas fisuras en el tejido vaginal frágil.
- Manchas blancas espesas: Pueden indicar una infección por hongos (candidiasis), que es algo más común durante la menopausia.
Si las manchas vienen acompañadas de dolor, olor fuerte o picazón, lo mejor es consultar con un profesional de la salud.
Cómo cuidar tu salud vaginal y gestionar las manchas
La menopausia es una etapa de cambios, y ciertos ajustes en el estilo de vida pueden ayudarte:
- Usa protectores diarios: Los protectores ligeros y transpirables protegen tu ropa interior y te mantienen fresca.
- Productos de higiene con pH equilibrado: Usa productos suaves y sin fragancia para evitar irritaciones.
- Hidrátate y mantén una dieta equilibrada: Beber agua e incluir alimentos ricos en fitoestrógenos (como la soja y las semillas de lino) puede aliviar los síntomas de la menopausia.
- Considera hidratantes o terapia de estrógeno: Los hidratantes vaginales o los tratamientos con dosis bajas de estrógeno prescritos por un médico pueden ayudar con la sequedad.
- Usa tejidos transpirables: La ropa interior de algodón reduce la humedad, lo que ayuda a prevenir infecciones.
- Revisiones rutinarias: Las visitas regulares al ginecólogo son cruciales durante la menopausia para el cuidado vaginal.
Cuándo buscar consejo médico
Aunque la mayoría de las manchas son normales, busca atención profesional si notas:
- Secreción con mal olor.
- Secreción persistente, espesa y con grumos acompañada de picazón (posible infección por hongos).
- Flujo amarillo-verdoso o grisáceo (posible infección bacteriana).
- Cualquier manchado o sangrado después de la menopausia (postmenopausia).
Experimentar diferentes tipos de manchas o cambios en el flujo durante la menopausia es algo totalmente normal. Con unos cuidados sencillos, puedes sentirte segura y mantener tu salud y comodidad en esta etapa.
Aviso médico:
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no debe tomarse como consejo médico. Consulta siempre con un profesional de la salud antes de realizar cualquier cambio en tu dieta o rutina de suplementos.
