Menopausia: ¿Se te cae más el pelo?

La pérdida de cabello en la menopausia es un síntoma común, aunque angustiante, para muchas mujeres a medida que los niveles de estrógeno disminuyen y los folículos pilosos entran en una fase de crecimiento más corta. Aunque no se puede dar marcha atrás al reloj de las hormonas, existen pasos fáciles y efectivos que puedes empezar hoy mismo para fomentar un cabello más fuerte y saludable.

1. Cuidado capilar suave y respetuoso con las hormonas

Sustituye las herramientas de calor dañinas y los productos químicos agresivos por una rutina más suave. Opta por champús sin sulfatos y acondicionadores sin siliconas ricos en ingredientes hidratantes: esto ayuda a prevenir la rotura y mantiene la resistencia de la fibra capilar. Evita los peinados apretados (como coletas altas o trenzas) que tiran de las raíces, y limita los tintes o permanentes; si te tiñes, elige opciones vegetales o sin amoníaco.

2. Mantén una dieta equilibrada y rica en nutrientes

La salud del cabello comienza en tu plato. Céntrate en:

  • Proteínas magras (huevos, aves, legumbres) para aportar los componentes básicos de la queratina.

  • Ácidos grasos Omega-3 (salmón, semillas de lino, nueces) para la hidratación del cuero cabelludo.

  • Hierro y zinc (espinacas, lentejas, semillas de calabaza) para apoyar la función del folículo.

  • Vitaminas del grupo B y vitamina D (cereales integrales, lácteos fortificados, exposición solar) para una renovación celular saludable.
    Prioriza las verduras coloridas y los alimentos integrales en lugar de las opciones procesadas: tus folículos te lo agradecerán.

3. Estimula tu cuero cabelludo regularmente

Unos minutos de masaje suave en el cuero cabelludo cada día aumentan el flujo sanguíneo, llevando oxígeno y nutrientes justo donde se necesitan. Puedes usar las yemas de los dedos o un cepillo de silicona suave, moviéndolo en pequeños círculos durante 3 a 5 minutos. Para un impulso extra, mezcla una o dos gotas de aceite esencial de menta o romero en tu aceite portador. Los estudios demuestran que el aceite de menta puede estimular el crecimiento de un cabello más grueso en solo unas semanas.

4. Gestiona el estrés y prioriza tu bienestar

El estrés crónico dispara el cortisol, lo que puede exacerbar la caída del cabello. Incorpora sencillos reductores de estrés:

  • Respiración consciente o meditación durante 5 minutos cada mañana.

  • Ejercicio suave (caminar, yoga, natación) para equilibrar las hormonas.

  • Sueño adecuado reduciendo el tiempo de pantalla una hora antes de acostarte.
    Estos pequeños hábitos calman el sistema nervioso y ayudan a mantener el ciclo de crecimiento del cabello en el buen camino.

5. Explora opciones médicas

Si los cambios en el estilo de vida no son suficientes, habla con tu médico o con un tricólogo (especialista en problemas del cabello y el cuero cabelludo) sobre terapias específicas. El minoxidil tópico o los bloqueadores de DHT de origen vegetal (como el saw palmetto) pueden frenar la caída e incluso estimular el crecimiento. Para algunas mujeres, la terapia de reemplazo hormonal (TRH) a dosis bajas también mejora el grosor del cabello, pero no es para todas, así que busca asesoramiento personalizado antes de empezar.

Fuentes de información:

Aviso médico:

Este artículo tiene fines informativos únicamente y no debe considerarse asesoramiento médico. Consulta siempre con un proveedor de atención médica cualificado para obtener orientación personalizada sobre salud sexual y bienestar.