Retención de líquidos en el SPM: ¿Qué hacer?

Hinchazón. Edema. Sentirte como un globo de agua humano. Si alguna vez has experimentado la retención de líquidos premenstrual, sabes que es tan divertido como golpearte el dedo meñique del pie contra la pata de la cama. Pero, ¿por qué sucede y, lo que es más importante, cómo puedes «desinflar el globo» y volver a ser tú misma sin estar tan hinchada? ¡Vamos a descubrirlo!

Primero que nada, ¿por qué tu cuerpo decide almacenar agua como un camello preparándose para una travesía por el desierto cada mes? Todo es culpa de las fluctuaciones en los niveles hormonales. Cuando la progesterona cae antes del periodo, tu cuerpo puede retener más sodio y agua. Pero no te desesperes, no es un estado permanente y hay muchas formas de controlar la hinchazón.

Empecemos con la vieja paradoja del H2O. Aunque parezca contradictorio, beber más agua puede ayudar a reducir la retención de líquidos. La deshidratación puede hacer que tu cuerpo se aferre a cada gota de agua que recibe, empeorando la hinchazón. Así que, ¡llena esa botella de agua y empieza a beber!

Después, vigila tu consumo de sal. Al igual que los reality shows y las palomitas, tu cuerpo y el sodio van de la mano cuando se trata de retención de líquidos. Demasiada sal hace que tu cuerpo retenga más agua. Intenta reducir los alimentos procesados y la comida rápida, que suelen estar cargados de sodio, y añade más frutas y verduras frescas a tu dieta.

El ejercicio es otra forma fantástica de combatir la retención. Una caminata rápida, una clase de baile divertida o una sesión relajante de yoga pueden ayudar a aumentar la circulación sanguínea y estimular el sudor, lo que a su vez ayuda a liberar el exceso de agua. Además, ¡es un excelente aliado para mejorar el ánimo!

Las infusiones de hierbas como el diente de león y la ortiga también pueden ser aliadas útiles en tu batalla contra la hinchazón. Tienen propiedades diuréticas naturales, lo que significa que pueden ayudar a tu cuerpo a deshacerse del exceso de agua. Prepárate una taza relajante y disfruta.

Finalmente, no subestimes el poder de una buena noche de sueño. Dormir ayuda a regular el equilibrio de hidratación en tu cuerpo y puede ayudar a reducir la retención de líquidos. Intenta alcanzar esas valiosas 7 a 9 horas de descanso.

Recuerda, la retención de líquidos premenstrual es tan normal como el amor de un gato por las cajas de cartón. Pero si te causa mucho malestar o notas una hinchazón grave o persistente, siempre es buena idea consultarlo con un profesional de la salud. Ahora, armada con estos consejos, ¡estás lista para desinflar el globo y enfrentarte a la retención de líquidos como una jefa!

 

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Aviso médico:

Este artículo tiene fines informativos únicamente y no debe tomarse como consejo médico. Consulta siempre con un profesional de la salud antes de realizar cualquier cambio en tu dieta o rutina de suplementos.