¿Dificultades para gestionar los plazos de trabajo, las responsabilidades de la maternidad, las tareas del hogar y asistir a eventos sociales? A veces, te encuentras en medio de un arrebato de ira, y solo te das cuenta de lo que ha pasado cuando la culpa por lo que acabas de decir o hacer se apodera de tu mente. No entres en pánico, no estás sola: muchas mujeres han pasado por eso. Es casi como si nuestro sistema nervioso nos empujara a extremos emocionales, solo para luego dejarnos caer en picado.
Pero no te preocupes, se debe en gran medida a los cambios hormonales que pueden convertirnos en versiones irreconocibles de nosotras mismas, llevándonos a acciones impulsivas.
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Estas acciones pueden ser reconfortantes momentáneamente, dándote una sensación de liberación, pero en realidad no ayudan a mejorar o prevenir futuras reacciones. Las hormonas pueden apoderarse de nuestro sistema nervioso y, a veces, parece que no tenemos el control total de nuestras acciones.
Pero repite conmigo: «Todo está bien». Te explicaré por qué sucede esto y te presentaré algunas estrategias para evitar que este «volcán» entre en erupción.
Este torbellino emocional ocurre porque los niveles hormonales en nuestro sistema fluctúan, reduciendo nuestra paciencia y resiliencia durante las diferentes fases del ciclo menstrual. A lo largo del mes, los niveles de estrógeno, progesterona y testosterona varían significativamente, afectando directamente nuestro estado de ánimo, energía y tolerancia al estrés. Cada fase del ciclo hormonal impacta el cerebro y el cuerpo de diferentes maneras, y entender esto puede ayudar a reducir el impacto emocional de estos altibajos.
¿Por qué las hormonas afectan al estado de ánimo?
Las fluctuaciones de estrógeno, progesterona y testosterona a lo largo del ciclo menstrual influyen en la regulación de neurotransmisores esenciales como la serotonina y la dopamina, que están directamente relacionados con el estado de ánimo y la respuesta al estrés. Aquí tienes un desglose simplificado de las fases y el impacto hormonal en cada una:
1. Fase Folicular: El ciclo comienza aquí. Los niveles de estrógeno empiezan a subir, aumentando la energía y el ánimo. Muchas mujeres se sienten más seguras y motivadas durante este tiempo.
2. Ovulación: A mitad del ciclo, el estrógeno y la testosterona alcanzan su punto máximo, lo que a menudo mejora la motivación social y la energía. Algunas pueden sentir mayor ansiedad o nerviosismo debido al repentino aumento hormonal.
3. Fase Lútea (Premenstrual): Después de la ovulación, los niveles de progesterona suben mientras que el estrógeno disminuye. Este desequilibrio puede provocar irritabilidad, tristeza y una mayor sensibilidad emocional, con una mayor probabilidad de cambios de humor intensos.
4. Menstruación: Durante la menstruación, los niveles hormonales caen significativamente, lo que a menudo provoca fatiga y una menor tolerancia al estrés. Algunas mujeres sienten alivio durante esta fase, mientras que otras experimentan malestar físico y emocional.
Estrategias para gestionar los altibajos emocionales
1. Registra tu ciclo y tus emociones: Monitorear tu ciclo hormonal puede ayudarte a anticipar periodos de mayor sensibilidad y planificar acciones preventivas. En la aplicación Life, te ofrecemos consejos diarios en la página «Hoy» que te dan información relacionada con la fase del ciclo por la que estás pasando.
2. Prácticas de relajación: Técnicas como la meditación, la respiración profunda y el yoga ayudan a reducir la intensidad de las respuestas emocionales al calmar el sistema nervioso y mejorar la gestión del estrés.
3. Ejercicio físico regular: La actividad física aumenta la producción de endorfinas, neurotransmisores que promueven el bienestar. Participar en actividades agradables como caminar, bailar o trotar suavemente puede mejorar el estado de ánimo.
4. Nutrición equilibrada: Nutrientes como el magnesio y la vitamina B6 tienen un impacto positivo en la regulación hormonal y el estado de ánimo. Evitar el exceso de cafeína y azúcar durante la fase lútea puede minimizar los síntomas de irritabilidad.
5. Consulta con profesionales de la salud: Para las mujeres con síntomas graves de síndrome premenstrual (SPM), un médico o nutricionista puede ayudar a identificar posibles deficiencias de nutrientes y recomendar suplementos para ayudar a regular los cambios hormonales.
Recuerda, entender y respetar el ciclo menstrual es una forma de autocompasión y autoconocimiento, ayudándote a adaptarte mejor a las necesidades emocionales y físicas de cada fase.
Aviso médico
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no sustituye el consejo médico. Consulta con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.
Lecturas recomendadas:
- Harvard Health Publishing: Las hormonas y tu estado de ánimo
- American College of Obstetricians and Gynecologists: Comprendiendo el ciclo menstrual
- National Institutes of Health: El papel del estrógeno y la progesterona
